En La casa de Male, los materiales que se ofrecen a los bebés no son juguetes cualquiera. Cada objeto, cada textura y cada sonido está pensado para acompañar el descubrimiento del mundo con calma, curiosidad y libertad.
Una de las propuestas más valiosas en esta etapa es el Cesto de los Tesoros, una actividad que, aunque parece sencilla, tiene una profunda base pedagógica.
¿Qué es el Cesto de los Tesoros?
El Cesto de los Tesoros fue creado por Elinor Goldschmied, pedagoga británica, como una forma de ofrecer a los bebés una experiencia de juego libre, rica y segura. Está pensado para niños a partir de los 6 meses, cuando comienzan a sentarse sin apoyo y muestran interés por explorar con las manos, la boca y los sentidos.
Este juego invita a descubrir el entorno a través de objetos cotidianos, no juguetes de plástico ni con luces o sonidos, sino elementos reales y naturales que despiertan la curiosidad y fomentan la concentración.
¿Qué aporta al desarrollo del bebé?
- Estimulación sensorial real: diferentes texturas, pesos, temperaturas, sonidos y olores.
- Coordinación y motricidad fina: al agarrar, soltar, pasar objetos de una mano a otra.
- Autonomía: el bebé decide qué explorar, cuánto tiempo y cómo.
- Atención sostenida: al no haber estímulos artificiales, se potencia la concentración.
- Vínculo afectivo: el adulto acompaña con presencia tranquila y mirada atenta, sin dirigir.
¿Qué debe contener un buen Cesto de los Tesoros?
La clave está en la variedad de materiales y texturas, evitando los objetos de plástico o con estímulos artificiales.
Algunos ejemplos:
- Madera (aros, cucharas, rodillos)
- Metal (tapitas, coladores, campanitas)
- Tela (pañuelos, cintas, bolsitas de diferentes tejidos)
- Naturales (conchas, piñas, esponjas vegetales)
- Cartón, corcho, bambú, mimbre…
Todo debe ser seguro, limpio y sin piezas pequeñas.
Y, por supuesto, presentado en una cesta, como la que se ve en la foto, donde el bebé pueda acceder libremente a los objetos.
En La casa de Male…
En La casa de Male, los bebés descubren cada día el placer de explorar lo sencillo.
El Cesto de los Tesoros nos recuerda que no es necesario mucho para aprender, solo tiempo, presencia y un entorno preparado con amor.
Si te gustaría conocer más sobre cómo vivimos el día a día en la casita, te invito a descubrir mi hogar de madre de día.
Gracias por leerme.